Archive for octubre, 2006


EL LABERINTO DEL FAUNO

Hoy me han convencido para ir a ver El Laberinto del Fauno (e que si no no follo) y he de decir que esta película ha resultado una verdadera sorpresa.
 
Desde hace algún tiempo el cine español se dedica a situar historias fantásticas o de misterio en esa época  oscura comprendida entre la guerra civil y la muerte de Franco. El resultado en muchos casos ha sido resultón, pero sin llegar al nivel de maestria de la película que nos ocupa.
 
La historia se situa allá por 1944, Ofelia, una niña muy fantasiosa acaba de mudarse con su madre a un pequeño pueblo donde está destacado un capitán de las fuerzas franquistas, marido de esta y que se dedica a perseguir con brutalidad a un grupo de irreductibles… er… un grupo de rebeldes republicanos que se han "echao pal monte".
 
Ofelia no está muy contenta de su nueva situación, así que intenta evadirse como puede. Y un buen dia se le aparece un fauno, que le dice que ella es una princesa de un reino perdido y que llevan largo tiempo esperándola, pero que para llevarla allí primero ha de pasar tres pruebas….
 
Lo primero a destacar de esta película es su espectacular ambientación de la época y su crudo realismo, personajes creibles hasta el extremo de poner los pelos de punta y excelentes interpretaciones de los actores.
 
El contrapunto fantástico lo ponen las criaturas fabulosas que se le aparecen a Ofelia, estando estas cuidadas con el mismo cuidadoso detalle con que se ha tratado el resto de la película. Sobretodo destaca el personaje del fauno, simplemente impresionante.
 
Los dos o tres hilos argumentales de la película se entrelazan entre ellos tejiendo una historia que mantiene enganchado desde el principio, no haciéndose aburrida en absoluto… mezcla entre la cruda realidad de la época y un curioso cuento de hadas.
 
Guillermo del Toro y su equipo han logrado una película excepcional que merece ser vista en una sala grande.    Ains…. y nosotros enviando a Almodovar a los Oscar, teniendo productos como Alatriste y El Laberinto del Fauno….
 
 
 
 
 
  
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1) Los frikis son útiles: pueden arreglar tu ordenador, portátil… Estas habilidades son muy útiles y pueden hacer que tu vida transcurra sin problemas.

2) Son más románticos de lo que se dice. Su idea de romanticismo puede ser hacer una página web sobre ti. Pero, ¡hey!, eso dura más tiempo que unas flores y se la puedes enseñar a tus amigas.

3) Tienen cerebros y normalmente tienen mucha educación.

 

4) Son relativamente de bajo mantenimiento, así que no necesitarás cenas complicadas. Y si no eres buena cocinera, puedes encargar una pizza.

5) No tienes que preocuparte por lo que estará haciendo. Probablemente le encuentres delante de su ordenador.

 

6) Confían en ti, así que puedes ser tú delante de él. ¿Te gusta andar por la casa con una camiseta andrajosa porque es cómoda? A él no le importa. No se mosquean porque no te maquilles o no te quieras molestar en arreglarte el pelo.

7) Te hará brillar donde quiera que vayáis. No importa lo cutre que sea tu sentido del estilo, no importa lo torpes que sean tus habilidades sociales, a su lado serás una estrella de la moda y una elegante diplomática. Hará que causes tan buena impresión, que te enamorarás de ti misma.

 

8) Si no te interesan las ordenadors, televisores y DVD, y no te preocupa ser popular y estar a la moda, ¿qué hay de los últimos chismes tecnológicos? Si decides salir con un friki, serás la orgullosa propietaria de los chismes más novedosos.

9) Tampoco te engañará. Coloca a la mujer más sexy del mundo, pongamos Angelina Jolie, en una habitación con un friki. En el otro rincón de la habitación, coloca el último modelo de una u otro ordenador. Apuesto a que tu friki preferirá con mucho jugar con ese ordenador que conocer a Angelina Jolie.

 

De hecho, puede que ni la vea si el ordenador está encendido y conectado a Internet. Venga, tiene que mirar su correo electrónico, navegar por la web y poner en su blog que está en una habitación con Angelina Jolie.

10) La razón final es: realmente le importas. No el aspecto tienes (aunque también cuenta), no lo delgada que estás, no con cuanto maquillaje te arreglas, sino que le gustas por ti misma.